Mientras la mayoría de fabricantes aprovechan los aniversarios para resucitar modelos emblemáticos de su historia, la firma danesa ha decidido ser más ambiciosa, creando dos modelos que se convierten por derecho propio en una obra de arte digna de museo.
Ambos modelos son diferentes expresiones de un mismo concepto, que por desgracia (si es que podías permitírtelos) se limitan a 10 unidades para todo el mundo. Se basan en el modelo Beolab 90, lanzado en 2015. Una “caja” con 18 altavoces que, literalmente, dan forma al sonido dentro de una sala de escucha. Ambas ediciones conservan su capacidad sonora intacta, así que la novedad reside unicamente en los acabados.

Los Phantom parecen sacados directamente de una película de ciencia-ficción. La clásica rejilla de tela que los recubría ha sido sustituida por una metálica que crea un efecto holográfico que permite ver claramente los distintos altavoces que guarda en su interior. Todo ello sujeto a un esqueleto de aluminio en acabado perlado.
Y por otro lado, la edición Mirage parece cambiar y transformarse conforme te mueves al rededor. Sus superficies parecen variar entre un azul intenso a un magenta, gracias a un acabado anodizado con efecto degradado aplicado enteramente a mano, que B&O considera como una “visualización del sonido mismo”. Ese mismo acabado se aplica a la estructura de aluminio.



