Dentro del conglomerado del grupo VAS, acaba de surgir una nueva división cuya finalidad es ofrecer un servicio similar al renting de vehículos, pero que en este caso te da la posibilidad de tener una bici premium e ir cambiándola por otro modelo cuando al cliente le apetezca. Sin compra, ni alquiler ni concepto tradicionales.
En este sentido, querían transmitir esa imagen poco tradicional, y que quedase bien patente en todo su branding. En palabras propias: “queremos expresar actitud punk, frescura, calidad y rebeldía, pero sin excluir a nadie (desde el que busca precio hasta quien prefiere un producto top. La bicicleta no es un capricho, es un estilo de vida, y nosotros lo democratizamos con un tono descarado, ágil y creativo…” Todo amparado bajo el concepto “No compres una bici. Vive muchas.”
Nos pidieron que el mensaje tuviera un tono irónico, divertido, con chispa y algo provocador. Hacer sonreír desde la sinceridad. Su producto aun siendo premium, debía ser accesible, una opción ingeniosa y honesta, donde lo bueno no tiene por qué ser caro ni complicado.
El espíritu de esta nueva empresa es fluido, inquieto y dinámico, y esa es la imagen que la marca quería proyectar.
Nuestro primer paso fue generar impacto inmediato, así que nos decantamos por una paleta de color agresiva y contrastada, que mezcla dos tonos flúor con uno mas neutro, combinada con una tipografía tan fluida y dinámica como su espíritu. Todo el conjunto ha sido apoyado por recursos gráficos inspirados en la cartelería revolucionaria soviética y toques de la estética punk, pero sin recurrir a los topicazos que acabaron pervirtiéndola.
La iconografía general, al igual que todos estos carteles soviéticos, se basa en el concepto del puño alzado, solo que en lugar de armas, empuñan una bici. Como una llamada a la revolución que pretende la marca en lo que respecta a liberarse de las ataduras de la propiedad y los inconvenientes/costes que suponen para el usuario.