La firma de fotografía revive el espíritu retro por medio de esta mini-cámara de “apuntar y disparar” pensada para ser llevada como llavero. Un pequeño homenaje a una de sus máquinas mas icónicas en los 80, pero que emplea formato digital listo para transferir los archivos por medio de un cable USB-C.
Los archivos quedan guardados en una tarjeta micro-SD, y cuenta con una mini pantalla digital para ver sobre la marcha las fotos (o videos) tomados.

Pensadas para ser un item coleccionable, el fabricante las ofrece en un packaging que oculta el diseño de la camara, el cual solo desvelaremos una vez abierto el embalaje, al mas puro estilo Huevo-Kinder.





